martes, 13 de diciembre de 2016

CUENTO DE NAVIDAD

En la aldea de Nakayam, muy cerca de la ciudad de Nabuk, vivía una familia muy humilde.
El padre, Mahou, trabajaba la tierra para sobrevivir.
Tritán, era hijo único, su madre murió cuando él nació, pero Tristán era feliz, tenía a su amigo Asan, con él jugaba, iba a la escuela, y todos los días por las tardes  iban muy cerca de la plaza del pueblo, donde había un campo abandonado, y allí los dos jugaban al balón.
El padre de Asan, trabajaba en la ciudad, tenía un comercio de ropa, muchas veces se llevaba a los dos niños para que le ayudaran mientras él ordenaba la tienda y atendía a las personas que entraban a comprar.
Tristán disfrutaba con todo esto, iba a la ciudad, veía cosas nuevas, y lo que más le gustaba era que estaba con su amigo Asan.
Pasaron los años, la gente de la aldea se fue marchando a la ciudad en busca de una vida mejor.
Una mañana cuando Tristán se levantó vió que había nevado, los días eran muy frios y pensó: "Está llegando la Navidad".
Llamaron a la puerta, Tristán corrió para abrirla y era Asan.
¿Qué haces aquí?- le dijo Tristán.
-Nos vamos a la ciudad-. Mi padre dice que tengo que estudiar para ser mayor.
-ah.....¿Cuando nos veremos?, contestó Tristán.
!Algún día!......!En Navidad!- dijo Asan.
Tristran se puso muy triste y Asan dándole un abrazo le dijo:
-No te preocupes amigo- !Algún día!.......!En Navidad!
Tristán creció, ya no era el niño que jugaba al balón, ahora ayudaba a su padre que era muy mayor  en los trabajos de la tierra y también lo cuidaba.
Todas las Navidades recordaba lo que su amigo Asan le había dicho: !Algún día!...!En Navidad!.
Pasaron los largos días de frio intenso, pasó la primavera, el verano, el otoño, volvió el frio y las nieves. Estaba  cerca la Navidad.
Tristán salió a la calle, no había nadie, a lo lejos de la carretera le pareció ver grandes bultos que no llegaba a distinguirlos bien. Según se iban acercando vio un coche negro seguido de grúas, camiones, y mucha gente cantando y gritando.
El coche negro se paró, Tristán miró al señor que iba dentro pero este llevaba bigote y Tristán no conocía a nadie con bigote.
El coche abrió la puerta, de él descendió un señor qué mirando a Tristán le dijo:
!Algún día!......En Navidad!.
Tristán gritó, !Asan!, corrió hacia él, le abrazó fuertemente y asombrado le dijo: !No te conocía!..!Llevas bigote!.....
Asan le contó lo que había hecho todos estos años atrás y enseñándole las grúas, los camiones y toda la gente que le acompañaba, le dijo que iba a reconstruir la aldea, y que a él, le nombraba su capataz
Ya nunca más se separarían.













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